Fiestas Principales de San Isidro

Siglos de historia son el más firme aval de las trascendencia e importancia que esta manifestación posee para el municipio de Gáldar y la comarca noroeste de Gran Canaria. Un ejemplo de participación ciudadana y de compromiso social de una comunidad que trabajar codo a codo para que cada año esta celebración sea una realidad, comenzando en las últimas semanas de abril y alcanzado su punto álgido el 15 de mayo con la festividad de San Isidro Labrador.

A la procesión de nuestro patrón que desde hace algunos años recorre las calles del barrio junto a la imagen de sus esposa Santa María de la Cabeza, destacan otros actos que cuentan con mucho arraigo popular como son la Romería Ofrenda, el Encuentro de Solistas, el desfile de carrozas y Batalla de flores, el baile de los Papahuevos, la elección del rey y reina de las fiestas... oportunidades todas ellas para la diversión y el encuentro. 

Tal es la importancia que a lo largo de los siglos ha adquirido esta celebración y tal es el afecto y devoción que San Isidro Labrador despierta en Gáldar, que ha sido elegido por aclamación popular copatrón de nuestro ciudad en el corazón de los y las galdenses.  

Centenarias fiestas principales de San Isidro de Gáldar:

un legado del siglo XVII de Don Marcos Verde de Aguilar


 

Don Marcos Verde de Aguilar y Trejo (Gáldar, 1600-1660),  canónigo de la catedral de Santa Ana de Las Palmas, beneficiado de la Concepción de Agaete, beneficiado y mayordomo de Santiago de Gáldar, etc., dejó un importante patrimonio a su tierra. Fue fundador de las ermitas de San Marcos de las Maravillas y de San Isidro Labrador, además de la capilla de la Santísima Trinidad  y del altar de San Buenaventura en la anterior iglesia jacobea. Gáldar conserva parte de su legado devocional y cultural que se localiza en distintos lugares del municipio, incluyendo su retrato en el lienzo de la “Trinidad Humana y Divina” (capilla de la Santísima Trinidad, Puerta del Aire, templo de Santiago), aunque se puede considerar que la gran herencia recibida por nuestra ciudad de los guanartemes y de las guayarminas fue la extraordinaria devoción y fiesta del Señor San Isidro, una de las más antiguas dedicadas en Canarias al venerado hijo de la Villa de Madrid. Según D. Sebastián Monzón Suárez puede datar de 1642 (Véase del autor citado San Isidro: de sus orígenes, Publicaciones InfoNorteDigital, Gáldar, 2003).

 

Presente en cinco centurias desde el siglo XVII, la celebración del santo labrador forma parte del calendario galdense de una forma destacada, siendo la única fiesta viva de las que fundó el canónigo Aguilar. Esta devoción ha tenido varias localizaciones a partir de su primera ermita en las Rosas de las Cruces, hasta los dos actuales recintos de culto: San Isidro el Viejo y la iglesia parroquial de San Isidro Labrador (San Isidro el Nuevo). Sin embargo, también forma parte de su historia el templo de Santiago, ya que allí se veneró temporalmente su imagen y la parroquial matriz cuenta con dos representaciones del santo madrileño, una grisalla en los pies de la nave del patrón y una vidriera en el trascoro de la capilla mayor del lado de la epístola, frente a la de San Sebastián.

 

En la itinerancia en Gáldar de la sacra efigie del labriego canonizado fue determinante la apertura al culto en 1878 de la ermita de San Isidro el Nuevo en la época del párroco D. José Romero Rodríguez, cuando además se construyeron las de San José el Nuevo de Caideros (que cumple 125 años en 2018), San Pedro Mártir de Fagajesto y San Telmo del Puerto de Sardina, a las que hay que sumar Santo Domingo de Guzmán de Juncalillo, que dependía entonces de la parroquia de San Matías de Artenara, tercera hijuela de Santiago de Gáldar. El desarrollo del barrio en su entorno y el crecimiento demográfico del mismo con los pagos cercanos propició la declaración parroquial de San isidro Labrador en 1943, siendo la quinta parroquia hijuela de la matriz galdense, con las destacadas aportaciones de los párrocos D. Francisco Hernández Benítez y D. José Molina Mendoza, ambos con calles dedicadas en el barrio de San Isidro, al igual que el Canónigo Aguilar.

 

El conjunto de celebraciones galdenses, que cuenta con varias que datan del último tercio del siglo XV y principios del XVI, con la siempre supremacía y singularidad del patrón Señor Santiago y sus fiestas mayores, las copatronas Nuestra Señora la Purísima Concepción y Santa Ana, han tenido en San Sebastián y San Isidro las que se han considerado desde antaño sendas fiestas principales de la ciudad. Junto con otras no citadas (Corpus Christi, Virgen de la Vega, San José, Santo Domingo, San Telmo, etc.), cada una tiene su historia particular y el patrón de los agricultores y ganaderos llegó a Gáldar gracias a la fundación realizada por Don Marcos Verde de Aguilar y Trejo en el siglo XVII, con más de trescientos cincuenta años de antigüedad. Le debemos gratitud al ilustre clérigo por este legado, ya que desde entonces el Señor San Isidro Labrador ha estado siempre presente en la vida de los galdenses y comarcanos que en el mes de mayo lo celebran en su fiesta principal.

 

Dr. Juan Sebastián López García

Cronista Oficial de la Ciudad de Gáldar